La COVID-19 acelera el proceso hacia una Sociedad sin despilfarro

La covid-19 ha acelerado el proceso de caducidad del hiperconsumo y la sobreproducción. Los españoles cada vez reciclan más y no han dejado de hacerlo durante el confinamiento.

Es más, la recogida de envases de plástico, latas, briks, papel y cartón se incrementó en marzo un 15% con respecto al mismo mes del año anterior, según cifras de Ecoembes, la sociedad anónima sin ánimo de lucro encargada de recoger lo que se deposita en los contenedores amarillos y azules para su posterior tratamiento.

En este sentido, el reciclaje es ya el hábito sostenible más extendido en los hogares españoles, por encima del ahorro energético o la reducción en el uso de bolsas de plástico. La covid-19 ha puesto a prueba los principios medioambientales de los ciudadanos, y los ciudadanos han respondido.

El reciclaje ha sido, en efecto, una labor esencial durante el confinamiento: los encargados de recoger y seleccionar los residuos no han dejado de trabajar desde que se decretó el estado de alarma. La cadena del reciclaje no ha parado en ningún momento y ya no va a parar. No hay vuelta atrás posible.

A modo de ejemplo, más de 37 millones de españoles reciclan a diario y la cifra aumenta cada año. En 2019 cada ciudadano recicló de media 17,1 kilos de envases de plástico, latas y briks y 19,4 kilos de papel y cartón, un 8% más que en 2018. En los últimos cinco años, el incremento ha sido del 32%. En España existen actualmente 660.000 puntos de reciclaje, la mayoría ubicados en la vía pública pero también en oficinas, estadios deportivos y lugares de ocio.

Uno de los objetivos es conseguir ser “agentes determinantes” en el tránsito de una economía lineal consistente en producir, usar y tirar a una economía circular en la que los residuos se utilicen como nuevos recursos.

No hay reconstrucción económica posible sin que la sociedad imponga una línea roja con el tema del medio ambiente. La covid-19 ha acelerado el proceso de caducidad de viejas formas de crecimiento, de hiperconsumo y de sobreproducción. Lamentablemente, hemos tenido que sufrir una pandemia global para entender que el futuro del planeta descansa obligatoriamente en los principios colaborativos de la economía circular.

Concienciación

El reciclaje de envases genera en España 10.100 puestos de trabajo directos y 42.600 indirectos, según Ecoembes, una sociedad anónima sin ánimo de lucro integrada por 12.500 empresas para dar cumplimiento a la directiva europea sobre residuos de envases.  

Esta sociedad subraya la importancia de que la actividad está creciendo a mayor ritmo que el consumo. Se trata, pues, de una gran oportunidad de conseguir un nuevo modelo de país y de evolucionar hacia una economía verde, un generador de empleo que no puede ser ajeno a la reconstrucción económica que viene.

En este sentido, la sociedad tiene que arrojar el modelo de usar y tirar al contenedor de reciclaje. Esto es lo primero y lo más importante. En estos momentos, las cifras avalan que hay una oportunidad única para tener un crecimiento sostenible, basado en un sistema económico más limpio, equilibrado y más justo. La hoja de ruta medioambiental que marca la Comisión Europea viene acompañada de un “ecologismo doméstico” que va a transformar las políticas medioambientales con pequeños hábitos del día a día.

En este sentido, el reciclaje es solo un elemento de esa transición. Se trata, fundamentalmente, de consumir mejor para avanzar hacia una sociedad que no utilice el despilfarro. Reciclar significa volver a usar algunos de los residuos generados como materias primas en procesos industriales con el fin de convertirlos nuevamente en productos nuevos de calidad para el consumidor.

Es importante conocer que muchos residuos considerados como “basura” pueden ser materias primas importantes para muchas industrias. La economía circular se basa en estos tres pilares:

Las 3 tres “erres” de la economia circular

1. REDUCIR: NO deberíamos producir tantos residuos. Lo más recomendable es tratar de REDUCIR o MINIMIZAR la generación de residuos ya sea en el hogar, el trabajo o el lugar de estudio.

2. REUTILIZAR REUSAR o “volver a usar” algunas cosas que consideramos inútiles o inservibles. El objetivo es “alargar el ciclo de vida” de muchos productos que generan residuos.

3. RECICLAR significa volver a usar algunos de los residuos generados como materias primas en procesos industriales con el fin de convertirlos nuevamente en productos nuevos de calidad para el consumidor.

El objetivo final de este modelo es lograr instaurar un sistema económico en que la industrialización tenga lugar bajo el paraguas de la sostenibilidad y de la reducción de la huella medioambiental.

El leitmotiv de la economía circular es maximizar el aprovechamiento de los recursos y minimizar la generación de residuos no aprovechables. En este sentido, la economía circular tiene un inmenso potencial y aún hoy difícil de calibrar en términos de ahorro, pero también respecto a otros aspectos críticos para el desarrollo económico y social.