Eficiencia de los recursos, según el Acuerdo Verde de la UE

La humanidad consumirá tres veces los recursos de la Tierra hacia 2050. Para evitar este escenario es esencial mejorar la eficiencia de nuestros recursos globales y el Acuerdo Verde de la Unión Europea lo ha convertido en una de sus principales prioridades. He aquí un repaso a los proyectos euromediterráneos que han estado haciendo progresos en este terreno.

La estrategia de crecimiento verde de la UE y la eficiencia de los recursos

Los números presentados en el “Plan de Acción de Economía Circular” 2020 de la Unión Europea (“Circular Economy Action Plan”) son escalofriantes. En los próximos cuarenta años, se espera que las tasas de consumo global de biomasa, combustibles fósiles, metales y minerales se dupliquen, y se proyecta que la generación anual de desechos aumente en un 70% para 2050.

La mitad de todas las emisiones de gases invernadero y más del 90% de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico son el resultado de la extracción y procesamiento de recursos. Estas cifras retratan el altamente costoso modelo económico del “Extraer-Fabricar-Desechar” (“Take-Make-Waste”) de la economía mundial. En línea con el ODS 12 de las Naciones Unidas “Garantizar patrones de consumo y producción sostenibles” (United Nations SDG 12 (“Ensure sustainable consumption and production patterns”), el aumento de la eficiencia de nuestros recursos globales es crucial para transformar este modelo. Según la Comisión Europea.

la eficiencia de los recursos significa usar los recursos limitados de la Tierra de manera sostenible mientras se minimizan los impactos en el medio ambiente. Nos permite crear más con menos y ofrecer mayor valor con menos recursos.

El “Plan de Acción de Economía Circular y  Acuerdo Verde (Green Deal)”  de la Unión Europea se lanzó en 2020 para ilustrar cómo la UE está abordando la transición a una economía circular como una oportunidad para el crecimiento sostenible. De hecho, esta “agenda orientada hacia el futuro” propone un “modelo de crecimiento regenerativo” que retorna más al planeta de lo que le extrae, con el fin de mantener el consumo global de recursos dentro de las limitaciones planetarias. Se basa principalmente en “lograr una Europa más limpia y competitiva en la creación conjunta entre actores económicos, consumidores, ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil”.

Esta nueva estrategia industrial de la UE, descrita en la Hoja de ruta hacia una Europa eficiente en el uso de los recursos (Roadmap to a Resource Efficient Europe), se basará en una transición progresiva y sin embargo irreversible hacia la economía circular, que se basará en trasladar a los principales actores económicos al modelo de economía circular. Este será un paso decisivo para desvincular el crecimiento económico del uso de recursos, con beneficios adicionales en términos de competitividad e inclusión económica. Sin embargo, el camino hacia el logro de la circularidad no será fácil. Tampoco resulta obvio que otras regiones del mundo vayan a seguirlo. La buena noticia es que ya existen numerosos ejemplos de esfuerzos concretos para impulsar la eficiencia de los recursos.

Los esfuerzos de Eficiencia de Recursos de la Comunidad de Crecimiento Verde Interreg MED

Vamos a acercarnos a los esfuerzos de eficiencia de la Comunidad de Crecimiento Verde del Programa Interreg MED (Interreg MED Programme’s Green Growth Community -GGC-): este Programa transnacional de Cooperación Europea para el área mediterránea viene impulsando la cooperación regional en una variedad de temas, incluyendo el crecimiento verde y la innovación.

El GGC es una de las redes que han surgido de este mecanismo de cooperación regional. El GGC se centra en el crecimiento verde, la economía circular, la gestión racional de los recursos naturales, las mejoras en la innovación intersectorial y la promoción de empleos verdes y la justicia social a través de un enfoque de cooperación integrado y territorial.

El GGC consta de 14 proyectos que conectan a 165 socios de 12 países del Mediterráneo que trabajan en agroalimentación, ecoinnovación, ciudades inteligentes, gestión de residuos y financiación del crecimiento verde. La Unión para el Mediterráneo (en inglés, The Union for the Mediterranean (UfM), etiquetó a la Comunidad de Crecimiento Verde en octubre de 2019, reconociendo así su potencial para avanzar en la cooperación en la transición hacia una economía verde y circular y para brindar beneficios concretos a la región mediterránea.

A través de su Plataforma de Capitalización del Crecimiento Verde (Green Growth Capitalisation Platform), el GGC apoya sus proyectos en sus esfuerzos de comunicación y capitalización para aumentar su impacto a nivel político y asegurar su posible transferencia y replicación en otros territorios. Uno de los principales productos de GGC consiste en cuatro libros blancos sobre la economía circular (White Papers on the Circular Economy).

El Libro Blanco “Hacer más con menos: mejorar la eficiencia de los recursos en el sector agroalimentario mediterráneo y las ciudades para una economía circular” se centra específicamente en la eficiencia de los recursos (Resource Efficiency). Estos proyectos proporcionan ejemplos concretos de lo que significa realmente la transición hacia la eficiencia de los recursos cuando se trata del sector agroalimentario mediterráneo.

Eficiencia de Recursos en el sector Agroalimentario del Mediterráneo

Hay muchas formas de mejorar la eficiencia de los recursos en el sector agroalimentario. Esto se plasma en la estrategia de la UE para la alimentación y la agricultura de la Granja al Tenedor para la alimentación sostenible (Farm to Fork strategy for sustainable food[4]) – un sólido componente del Acuerdo Verde de la UE.

Esta estrategia tiene como objetivo reducir el uso de fertilizantes químicos y pesticidas, así como antibióticos en animales de granja. En conjunto, estas prácticas insostenibles contaminan severamente la tierra y los recursos hídricos y tienen un grave impacto en la biodiversidad.

Si se piensa en la eficiencia de los recursos en un sentido más amplio, los sistemas de soporte vital que nos permiten producir alimento también deberían considerarse como recursos clave fundamentales para ser preservados y regenerados. Es por esta razón que la estrategia “de la Granja al Tenedor”también aborda la pérdida de biodiversidad resultante de la agricultura mediante la introducción de nuevas regulaciones de etiquetado que apoyan la plantación de árboles y las cadenas de suministro que evitan la deforestación. Más específicamente, la eficiencia de los recursos en el sector agroalimentario incluye:

  • Aplicar tecnologías y prácticas agroalimentarias que minimizan la entrada de recursos durante la fase de producción, especialmente para tierra, agua, energía, fertilizantes y pesticidas
  • Minimizar la magnitud de los recursos a lo largo de la cadena de valor durante la producción, el envasado y el transporte de alimentos; Los envases de plástico y los materiales inorgánicos (películas, nylon, revestimientos para invernaderos, envases de agroquímicos) contribuyen a la contaminación terrestre y marina y rara vez se reciclan
  • Reducir el consumo de combustibles fósiles durante el transporte de productos desde las granjas a las ubicaciones de procesamiento y envasado, y finalmente a los puntos de venta para los consumidores
  • Reducir la intensidad laboral y optimizar la mano de obra para mejorar la eficiencia y las condiciones del lugar de trabajo
  • Reducir el desperdicio de alimentos en toda la cadena de producción
  • Mantener en uso productos y materiales y regenerar sistemas naturales, adoptando así la sostenibilidad y la circularidad como piedra angular de las técnicas de producción orgánica dentro de paradigmas de sistemas alimentarios locales de pequeña escala

Desde 2016, varios proyectos de la Comunidad de Crecimiento Verde Interreg MED se han centrado en estos desafíos para aumentar la eficiencia de los recursos. En total, estos proyectos probaron y aplicaron 59 aplicaciones piloto y trabajaron con 434 empresas en Albania, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Francia, Grecia, Italia, Portugal, Eslovenia y España. Aquí hay algunos proyectos que destacan por su excelencia en el avance de la eficiencia de los recursos:

  1. MADRE: Ampliando la Agricultura Metropolitana y Periurbana (AMP) en el Mediterráneo

El proyecto de  la GGC “MADRE” (GGC MADRE project) promovió y produjo una metodología de evaluación para AMP basada en buenas prácticas extraídas de 6 ciudades mediterráneas (Barcelona, Bolonia, Marsella, Montpellier, Salónica y Tirana).

El MPA aún carece de atención y apoyo dentro de las políticas públicas, aunque es un poderoso vector de sostenibilidad. De hecho, el AMP puede aumentar significativamente la producción local de alimentos y la seguridad alimentaria urbana, al tiempo que revaloriza y da valor a los espacios urbanos abandonados (y a menudo degradados).

También puede crear nuevos empleos verdes, fomentar la inclusión social y generar nuevas fuentes de ingresos, especialmente para grupos marginados. La producción de productos locales frescos y, a menudo, orgánicos aporta una gran cantidad de beneficios para la salud y la nutrición, al tiempo que ofrece precios más bajos debido a la ausencia de numerosos intermediarios que a menudo participan en el proceso de producción, transporte y comercialización de alimentos

En términos de eficiencia de recursos, el AMP puede reducir drásticamente la cantidad de recursos necesarios para producir alimentos. La recolección de agua de lluvia y las aguas residuales tratadas se pueden reutilizar para el riego, y las grandes cantidades de desechos orgánicos generados por las ciudades se pueden compostar y utilizar como suelos fértiles.

Paradójicamente, el hecho de que los espacios urbanos a menudo carecen de biodiversidad implica que se necesitan menos pesticidas para combatir las plagas que pueden dañar los cultivos, lo que a su vez proporciona hábitats más amigables para los insectos polinizadores esenciales. Además, la producción de alimentos de “kilómetro cero” requiere menos empaquetación, refrigeración e insumos de combustibles fósiles relacionados con el transporte.

También puede aumentar significativamente la biodiversidad urbana y desempeñar un papel positivo en la reducción del efecto “isla de calor urbana” y proporcionar espacios verdes en las ciudades. MADRE produjo el mapeo Agri-Madre[5] del AMP mediterráneo y los sistemas alimentarios, así como un Catálogo de buenas prácticas en la agricultura metropolitana (Catalogue of Good Practices in Metropolitan Agriculture).

2.

PEFMED: Aplicando la Huella Ambiental del Producto de la UE a la Producción Agroalimentaria Mediterránea

PEFMED aplicó el método de Huella Ambiental del Producto de la UE (Product Environmental Footprint method -PEF-) e indicadores clave de rendimiento a 9 sistemas agroalimentarios regionales del Mediterráneo que involucran a los sectores de lácteos, carne curada, aceite de oliva, vino, piensos y agua embotellada. El proyecto permitió a las empresas y a las asociaciones nacionales de agroalimentarios hacer un balance de su huella ambiental a lo largo de toda la cadena de suministro agroalimentario.

El proyecto ayudó a sus grupos objetivo a ecologizar estas cadenas mediante la adopción de prácticas ecoinnovadoras, reduciendo así sus impactos ambientales y al mismo tiempo aumentando su competitividad en un mercado regional que está valorizando cada vez más los productos sostenibles. Entre otras cosas, esto permitió a las empresas identificar formas de mejorar la eficiencia de sus recursos y el desempeño ambiental y socioeconómico al disminuir sus emisiones de gases de efecto invernadero y las tasas de consumo de agua y energía.

Por ejemplo, PEFMED aplicó su método a la cadena de producción de una empresa que produce queso Taleggio en Lombardía, Italia. Esto permitió a la compañía darse cuenta de que el 81% de su huella ambiental se deriva de la fase de producción de leche cruda, con un 8,1% adicional derivado del consumo de energía y calor utilizado durante el procesamiento de lácteos. Por consiguiente, el proyecto propuso que la compañía instalara paneles solares en sus instalaciones para proporcionar un medio más eficiente en cuanto a recursos para satisfacer sus necesidades de energía.