Cómo la economía circular contribuye al coste cero de la electricidad en Alemania

¿Es posible producir, almacenar y compartir la energía de forma comunitaria de tal forma que el coste de tu factura sea cero? La respuesta es sí. Miles de familias alemanas y de otras comunidades, unas 10.000, adheridas a SonnenComunity, han conformado el mercado energético P2P (peer to peer, persona a persona) más grande del mundo y lo que han conseguido no es baladí: energía ilimitada a coste cero.

SonnenComunnity son comunidades que han apostado por el aire limpio y las energías renovables. Sus miembros producen su propia energía y la comparten con otros miembros. Pero la clave no son las baterías, sino la red eléctrica inteligente. El sistema informático que utiliza la comunidad es capaz de compensar la energía que entra y sale de la red. Es decir, cuando una casa saca energía de la red general, otro hogar mete la misma cantidad en el sistema.

Una red eléctrica inteligente, cuya clave es la gestión comunitaria y el P2P, que se adapta en tiempo real a la oferta y la demanda de los consumidores. Es la idea de combinar la energía solar, baterías con tecnología avanzada y una comunidad digital; tres elementos que si no están unidos no permiten la generación de energía a coste cero. Sonnen se dio cuenta de que cuando enganchaba las baterías a internet, se acababan los problemas de los usuarios para equilibrar producción y consumo.

Como explicábamos en este post, la economía circular/colaborativa se erige sobre la compartición de estándares, herramientas y recursos; un contenido que se comparte para construir un proyecto y un sistema holístico y complejo en el que unas partes dependen de otras para subsistir. En el caso de Sonnen, si las baterías no estuvieran enganchadas a internet, los usuarios no podrían equilibrar su producción con su consumo. 

Una solución con un triple impacto

El impacto de esta actividad es triple: por un lado, tiene un claro impacto ambiental: el ahorro de miles de MWh generados en base a la emisión de gases de efecto invernadero. Por el otro, está el impacto social: las SonnenComunity permiten a sus miembros ser independientes de los proveedores convencionales de energía. Y, por último, un claro impacto económico. Y es que como consecuencia del alto nivel de autoconsumo, los usuarios son menos vulnerables a los cambios de precios del mercado energético. 

Sonnen es una empresa alemanda fabricante de baterías capaces de almacenar energía renovable. Empezaron en 2010 y actualmente se han dado cuenta de que, conectadas, las familias consumen menos de lo que necesitan; por lo que también contribuyen a estabilizar la red general de las grandes compañías que, a cambio, les pagan por su servicio. Estos ingresos permiten a las familias pagar una tarifa plana de cero euros; por lo que lo único que deben afrontar es el coste inicial de la batería, unos 3.600 euros. 

¿Es viable en España?

En España, desde la entrada en vigor del Real Decreto 900/2015 de 9 de octubre de 2015, los hogares que cuentan con placas solares pero están conectados a la red eléctrica (por si en algún momento su producción de energía no fuera suficiente para su consumo) pagan el denominado peaje de respaldo (popularmente denominado peaje al sol). 

En cambio, aquellas familias que realizan autoconsumo de forma totalmente aisladas a la red eléctrica, abasteciéndose 100% con energía solar, no deben pagar el citado peaje de respaldo. El problema de instalar baterías para almacenar aquella energía producida y no consumida instantáneamente, es que éstas también deben pagar los cargos fijos por la energía almacenada y posteriormente consumida.

Por lo tanto, y unido a otros factores, en España, de momento, no sería viable un coste cero. Sin embargo, dos empresas de La Garrotxa (Catalunya) han creado recientemente WeBatt Energia gracias al acuerdo con Sonnen para distribuir baterías inteligentes.

El objetivo es fomentar el autoconsumo energético y el ahorro de hasta el 80% del coste energético. Por el momento, el proyecto se dirige únicamente a las casas unifamiliares, aunque se prevé abrirlo a las comunidades de vecinos. Según sus cálculos, la inversión inicial requerida será de unos 15.000 euros a recuperar en un plazo de 15 años.

También hay otras alternativas para aquellos que quieran asegurarse que consumen energía verde. Por ejemplo, SomEnergia que produce energía renovable (solar, viento, biomasa…), la transporta y la comercializa.

La primera cooperativa energética nació en 2010 y empezó con 150 fundadores. Actualmente, ha evolucionado hasta convertirse en una gran cooperativa con casi 29.000 socios y una estructura descentralizada organizada por territorios. Además de poner el acento en el activismo y la innovación social mediante la organización de grupos, sensibiliza sobre la necesidad de otro modelo energético.

Paulatinamente, cooperativas semejantes a SomEnergia han ido surgiendo en otros territorios. Zencer (Andalucía, 2011). Goioner (País vasco, 2012), Enerplus/Solabria (Cantabria, 2013), Nosa Enerxía (Galicia, 2014), EnergÉtica (Valladolid, 2014) y Megara Energía (Soria, 2014).