Donar ordenadores a través de la economía circular: el circuito Pangea

¿Producir, usar, tirar…y reciclar? Os proponemos intercalar antes del verbo “reciclar” el de “reutilizar”. Y os proponemos tres porqués. El primero, porque para fabricar una tonelada de equipos de portátiles se requieren 4.000 toneladas de materias primas, recursos no renovables que, en muchos casos, alimentan guerras como la del Coltán y cuya extracción acrecienta el cambio climático.

El segundo, porque sólo el 25% de los RAEE que se generan en España se recicla de forma adecuada, según Eurostat, por lo que reciclar ayuda, pero no es una solución en sí misma. Y el tercer porqué consiste en que cuando apareció el primer ordenador, también apareció el concepto brecha digital, que hoy deja al 22,9% de los hogares  españoles sin ordenador en casa, según el Instituto Nacional de Estadística.

Según estas tesis, ¿tiene sentido que la mayoría de aparatos informáticos procedentes de la administración pública o empresas acaben desvalijados o, con suerte, reciclados correctamente? Para varias entidades del entorno de la economía social la pregunta tiene claramente una respuesta negativa, ya que un equipo que se repara y se canaliza a otros usuarios, es un equipo menos que se ha de fabricar y reciclar.

Es por ello, que varias entidades nos hemos agrupado en el denominado circuito Pangea para que los dispositivos digitales se reutilicen y reciclen adecuadamente, promoviendo la economía circular. Un concepto que engloba varios impactos positivos al mismo tiempo: la creación de economía local (empleo), el freno a la generación de residuos y a la extracción de recursos no renovables; y la reducción de la brecha digital.

¿Cómo lo hacemos? Pangea representa a varias entidades de la economía solidaria que continuamente buscan entre sí fórmulas de cooperación y que comparten y desarrollan de forma comunitaria tecnología libre que optimice los costes.

La base del proyecto es Electronic Reuse (eReuse.org), una federación que agrupa a todas las entidades que participan en la reutilización de la electrónica y que propone estándares. También desarrolla de forma comunitaria tecnologías para trazar los ordenadores, de forma que podamos garantizar al donante que los ordenadores que donan al circuito serán reciclados correctamente al final de su vida útil.

Cada 100 equipos restaurados, un puesto de trabajo

Y es que el circuito adquiere aparatos de la administración pública, empresa o ciudadanos; generalmente, en base a la donación. Al donante se le garantiza que la cesión es gratuita (sólo se cobra el coste del servicio de ponerlo en circulación), que la cadena de proveedores no tiene ánimo de lucro y que el usuario que lo recibirá pertenece al ámbito que él elija: una entidad social sin ánimo de lucro o una escuela, por ejemplo. Un ejemplo de donante con el que cuenta el circuito Pangea es Barcelona Activa.

A continuación, reparadores como SolidançaEngrunes o Alencoop, todas ellas entidades de inserción social que contratan a personas desplazadas del mundo laboral para restaurar equipos, reparan los equipos según eReuse. El circuito estima que por cada 100 equipos a restaurar al mes se puede contratar a una persona en riesgo social.

Si no es viable restaurar los aparatos donados, éstos son cedidos a programas de aprendizaje-servicio o de consumo educativo, social y colaborativo de equipos informáticos. Un ejemplo de entidad del circuito Pangea que realiza esta función es Fundación Marianao.

Por último, entran en juego distribuidores como donalo.org, proyecto desarrollado por Fundación real dreams que dispone de una buena red de entidades sin ánimo de lucro a las que proveemos de bienes y servicios. En nuestro caso, colaboramos con varias ONG que no tienen equipos informáticos o están en mal estado, lo que supone un límite importante a su eficiencia. Los distribuidores proveemos de lotes de equipos con garantía, a un coste accesible.

Otro ejemplo de distribuidor es Abacus. Esta cooperativa emprenderá una acción de recogida de ordenadores entre ciudadanos y empresas que serán restaurados de nuevo por entidades de la economía social para ser canalizados a escuelas públicas.  

Impacto

Según datos del circuito Pangea, este modelo de economía circular crea unos 50 euros de economía local en cada ciclo de reutilización (es decir, por cada aparato que se restaura y se distribuye a un nuevo usuario).

El precio de venta de los equipos no depende del coste del equipo en el mercado de segunda mano, sino de los costes de los servicios circulares (transporte, restauración…), aunque podemos asegurar que el precio de venta está por debajo del precio del mercado; al menos unos 50 euros. Todo ello, representa 100 euros, 50 euros de economía local creada y 50 euros de ahorro. 

El circuito Pangea evita que derrochemos recursos no renovables, que empiezan a escasear, reducimos las emisiones de CO2, posponemos el reciclaje (y lo aseguramos), reducimos la presión sobre las personas que trabajan extrayendo materias primas y aumentamos la transparencia y la trazabilidad hasta el reciclaje.