El agua en la economía circular

En el marco del paradigma de la economía circular, existe un amplio consenso acerca de la necesidad de impulsar la reutilización de las aguas residuales urbanas e industriales.

El informe Situación y evolución de la economía circular en España, desarrollado por la Fundación Cotec para la Innovación (Cotec), es un primer abordaje significativo para analizar la situación y evolución de la economía circular en España, que pretende recolectar y analizar tanto los indicadores disponibles, como los principales actores implicados, así como los casos de éxito y buenas prácticas.

Por tanto, la transición hacia una economía circular en nuestro país representa una gran oportunidad para el crecimiento económico y para la creación de puestos de trabajo, desacoplados del consumo de recursos no renovables y de la producción de externalidades negativas, que puede tener impactos realmente positivos a nivel socioeconómico y medioambiental.

Para poder dar impulso a este potencial innovador es necesario armonizar esfuerzos y definir estrategias claras a largo plazo. Las definición de las acciones inmediatas a través de la creación de una hoja de ruta sería la forma de implicar activamente a todos los actores involucrados.

En el caso que nos ocupa, el agua, la gestión del recurso hídrico integral es una cuestión de gran importancia para la sociedad actual, por lo que una economía circular del agua debe prever la forma de enfocar la distribución de este recurso limitado para que no se sobreexplote, fortaleciendo así un ciclo sostenible que permita su reutilización y equilibrio medioambiental. Una economía circular del agua, con una plena reutilización de las aguas regeneradas, supone importantes beneficios, entre los que destacan los siguientes:

Importancia de la reutilización de aguas regeneradas

  • Permite liberar recursos de calidad para los usos que lo necesitan (abastecimiento) y minimizar la demanda neta de agua, reduciendo la presión sobre los sistemas naturales, en particular ríos y acuíferos.
  • Reduce el vertido neto a los sistemas naturales, fundamentalmente ríos y aguas costeras, y por tanto la carga contaminante y sus efectos sobre los ecosistemas.
  • Pone a disposición recursos que en general requieren menos energía que otras fuentes como la desalación marina o las transferencias intercuencas.
  • Facilita el reciclado de nutrientes para uso agrícola, con los consiguientes beneficios económicos (menores necesidades de fertilizantes agrarios, menores necesidades de tratamientos terciarios en la gestión de las aguas residuales) y ambientales (reducción de la huella ecológica asociada a los fertilizantes agrarios).

A nivel mundial, la reutilización de aguas regeneradas está muy extendida en varios países, destacando Israel, que recicla en torno al 75% de sus aguas residuales y Australia, que eleva la cifra al 82%. En Europa la situación general se halla muy lejos de estos valores, dado que la reutilización de aguas residuales representa aproximadamente el 2,4% de las aguas depuradas, lo que evidencia el enorme potencial que permanece sin utilizar.

Diversos países europeos, tanto mediterráneos (España, Italia, Grecia, Malta y Chipre) como del centro y norte de Europa (Bélgica, Alemania, Reino Unido), han puesto en marcha iniciativas para promover la reutilización de aguas residuales en regadío, usos industriales y recarga de acuíferos. Destacan Chipre y Malta, que reutilizan ya el 90% y 60% respectivamente de sus aguas residuales.

Aún así, en el caso de Españalas iniciativas sobre economía circular son incipientes y hasta ahora las medidas adoptadas han estado centradas, sobre todo, en las políticas ambientales de la fase final del ciclo económico, tal como es la gestión de los residuos.